Planificación patrimonial
Questions Clients Ask Before Starting
Cuando alguien llama al despacho por primera vez, casi siempre llega con una lista de dudas concretas. No son preguntas teóricas sobre derecho sucesorio, sino cuestiones prácticas que afectan a su día a día y al futuro de su familia.
Publicado el 12 de marzo de 2025 · Lectura de 6 minutos
¿Cuánto cuesta realmente el proceso?
Es la primera pregunta en casi todas las conversaciones. La respuesta honesta es que depende del tipo de expediente: no es lo mismo otorgar un testamento que gestionar una herencia con bienes en varias comunidades autónomas. Lo que sí podemos adelantar es que el coste se compone de honorarios profesionales, tasas notariales y, en su caso, el impuesto de sucesiones. Cada partida se explica por separado antes de firmar nada.
En la primera consulta informativa entregamos un desglose orientativo por fases, de modo que sepas qué gasto asumirás en cada momento. No trabajamos con presupuestos cerrados a ciegas, porque cada patrimonio tiene particularidades que alteran el trabajo administrativo.
¿Qué documentos necesito reunir?
Depende del punto de partida. Si aún no hay testamento, basta con el DNI o NIE y, si existe, la escritura de la vivienda. En cambio, cuando ya ha fallecido un familiar, la lista se amplía: certificado de defunción, últimas voluntades, seguro de vida, escrituras de propiedades, cuentas bancarias y contratos de inversión.
Muchos clientes se sorprenden al saber que no necesitan localizar todos los papeles antes de la primera reunión. Nosotros mismos solicitamos los certificados registrales y ayudamos a reconstruir el inventario de bienes. Lo importante es empezar con lo que se tiene a mano.
¿Cuánto tarda una herencia en España?
Los plazos reales oscilan entre tres y doce meses, aunque hay expedientes que se alargan si aparecen deudas del fallecido o discrepancias entre herederos. La parte administrativa —certificados, inventario, liquidación del impuesto— suele resolverse en el primer trimestre. La inscripción de bienes en el Registro de la Propiedad añade semanas adicionales.
Lo que marca la diferencia es la preparación previa. Cuando los herederos llegan con la documentación ordenada y las decisiones tomadas, el expediente avanza sin fricciones. Por eso dedicamos tiempo al inicio a explicar cada fase y sus plazos estimados.
¿Y si los herederos no se ponen de acuerdo?
Es más habitual de lo que parece, y no siempre por conflictos graves. A veces basta con que un hermano viva en el extranjero o que otro necesite liquidez inmediata para que el reparto se complique. Nuestro papel es mediar con criterios legales: explicar qué dice la ley, qué opciones existen y cuál es la vía más rápida para cada caso.
Cuando la mediación no es suficiente, existe la vía judicial de división de herencia. Pero antes de llegar ahí agotamos todas las soluciones extrajudiciales, que suelen ser más rápidas y menos costosas para la familia.
¿Puedo hacerlo yo mismo con plantillas de internet?
Para un testamento sencillo, quizá. Pero el ahorro aparente se convierte en un problema cuando aparecen legítimas, donaciones previas o bienes en el extranjero. Un error de forma invalida el testamento; una omisión en el inventario retrasa la herencia meses. Los ejemplos que vemos en el despacho suelen ser precisamente esos: documentos descargados que generan más costes que el asesoramiento profesional.
La diferencia no está en el papel, sino en el análisis previo: qué patrimonio tienes, cómo está distribuido y qué consecuencias fiscales tendrá cada decisión. Eso no se resuelve con una plantilla.
Una última reflexión
Las preguntas que recibimos antes de empezar rara vez tienen que ver con la ley. Tienen que ver con la incertidumbre: cuánto costará, cuánto tardará, si los herederos se llevarán bien. Nuestra forma de trabajar consiste en convertir esa incertidumbre en un plan concreto con fechas y responsables.
Si alguna de estas dudas te resulta familiar, la mejor manera de resolverla es plantearla en una consulta informativa. No hace falta llevar documentación completa; con explicar tu situación es suficiente para orientarte sobre los siguientes pasos.